Un niño tiene enuresis cuando moja la cama durante la noche, a una edad en la que el control nocturno ya debería estar presente (mayores de 5 años).
La enuresis no es un escape de orina, si no una micción involuntaria e inconsciente que se produce durante el sueño.
Aproximadamente 15 de cada 100 niños mayores de cinco años sufren este problema amaneciendo con la cama mojada.
¿Es común la Enuresis?
La enuresis es un síntoma frecuente en la niñez.
Afecta, aproximadamente, del 10 al 20% de la población infantil de más de 5 años de edad y es más común en los niños que en las niñas.
Cada año, sólo el 10 % de estos niños resuelven su problema en forma espontánea, lo que significa que 9 de cada 10 niños que hoy mojan la cama, continuarán haciéndolo al año siguiente.
A los 15 años, al menos uno de cada 100 adolescentes se sigue haciendo pis en la cama durante la noche
¿Cuándo mojar la cama es un problema?
Cuando el niño tiene más de 5 años y amanece mojado por lo menos más de tres noches a la semana. Ante esta situación estaríamos ante un problema por lo que es conveniente hacer la consulta con el médico especialista:
En general, con un buen diagnóstico, existen tratamientos específicos que les permiten dormir tranquilos y despertar en una cama seca.
A partir de los cinco años, despertar mojado se torna una situación difícil para quien lo padece y también para sus padres.
Si persiste en el tiempo, esta condición, inevitablemente repercutirá de forma negativa en la calidad de vida del niño y su familia.
¿Estos niños tienen problemas psicológicos?
Los problemas emocionales asociados con la enuresis, casi siempre, surgen como consecuencia de despertar diariamente con la cama mojada, es decir, que los problemas psicológicos no son la causa de la enuresis sino la consecuencia. Quienes mojan la cama durante la noche, además de sentirse perturbados, perciben este hecho como una falla personal.
Crecer con estas dificultades puede provocarles trastornos de conducta, problemas de ansiedad, miedos y aislamiento.
Y a medida que van creciendo, estos conflictos pueden agravarse y marcar una tendencia en la formación de su personalidad.
Para evitar estas consecuencias no deseables se aconseja consultar con médico especialista, en busca de información y de un eventual tratamiento.
En algunos pacientes la enuresis comienza después de una perturbación emocional (fallecimientos, mudanzas, separación de los padres, etc.).
La mayoría de estos casos corresponde a enuresis secundarias: niños/as mayores de cinco años, que luego de controlar por completo sus micciones por un período mínimo de al menos 6 meses, comienzan a mojar nuevamente.
Recordemos que por definición, no existe enurético menor de 5 años; por lo tanto, lo que suceda antes de esta edad debemos considerarlo como irregularidades esperables durante el aprendizaje normal del control urinario.
¿Cuándo debo preocuparme por que mi hijo moja la cama?
Toda vez que dude de la continencia urinaria de su hijo, independientemente de la edad, debe consultar con su médico.
En el caso particular de los niños que solo mojan la cama de noche, se aconseja esperar hasta los 5 años; a partir de esta edad es conveniente conversarlo con el especialista médico y juntos decidir que hacer.
Se considera que, salvo casos especiales, a partir de los siete años de edad todo niño que no controle correctamente sus micciones (de día o de noche) requiere tratamiento.
¿Es lo mismo mojar la cama de noche que hacerse pis encima de día?
No, mojar la ropa de día puede ser una eventualidad.
Muchas veces los niños cuando se ríen y continúan con el juego pueden llegar a hacerse pis, y esto no es lo mismo que mojar la cama durante el sueño nocturno.
Existen síntomas diurnos, muchas veces no tenidos en cuenta por la familia, que permiten asociar los problemas del control urinario con una actividad vesical inadecuada.
Cuando se observan situaciones de micción involuntaria de los niños en algún momento del día o por la noche es muy importante consultar con el médico para estar seguro de que el niño no presenta alguno de los tipos de enuresis.
Algunas de las maniobras de retención de orina durante el día pueden ser cruzar las piernas, agacharse, ponerse en cuclillas con el talón contra la vulva, dar pequeños saltitos en el mismo lugar, pinzamiento compulsivo del pene en el varón y micciones frecuentes.
¿Cómo debo actuar con mi hijo cuando mojan la cama?
En primer lugar, lo importante es que los padres asuman lo que le esta pasando al niño y hagan la consulta médica correspondiente, estando atentos y respondiendo a las indicaciones de tratamiento.
La actitud de los padres para con el niño es importante ya que será o no de gran ayuda en el tratamiento.
Es fundamental que los padres no tomen actitudes extremistas en relación a dicho síntoma, lo que indicaría:
No ignorar el problema, haciendo de cuenta que nada pasa…
Ni tomar una actitud exagerada y una preocupación excesiva que en general es acompañada de angustia en los padres y ansiedad en los niños, reduciéndose así la posibilidad de solucionar el problema…
¿Por qué a veces pareciera que mojar la cama le es indiferente a mi hijo?
Los niños que conviven con este síntoma, se sienten frustrados al no poder modificarlo en forma voluntaria.
Ellos saben muy bien que hagan lo que hagan para prevenir el escape de orina, si se tienen que mojar, inevitablemente se mojarán.
En respuesta a esto y para convivir mejor con el problema, desarrollan cualquier tipo de explicaciones o excusas.
Pero ellos sufren por dentro por eso como Padres debemos apoyarlos a superar el problema.
¿A partir de qué edad debo empezar a preocuparme?
Es a partir de los seis años cuando los médicos comienzan a evaluar la necesidad de realizar algún tratamiento que resuelva este problema.
En general, es el mismo niño quien pide ayuda de distintas maneras pero suele estar en relación con el comienzo de la escolaridad y su mayor exposición social (1er grado).
“Amanecer con la cama mojada” genera casi sin excepciones, restricciones en las actividades sociales del niño, en especial después de ingresar en la etapa escolar, afectando su autoestima y rendimiento intelectual.
La repercusión del síntoma en su personalidad o en su autoestima puede jugar un rol importante. Todo dependerá de cada niño y cada situación familiar.
La respuesta concreta a este interrogante es que debemos actuar para evitar que nuestros niños sufran.
¿Puede mi hijo modificar este síntoma voluntariamente?
No, este síntoma es involuntario e inconsciente y no puede ser modificado por voluntad propia.
¿Tratar la Enuresis va a ayudar a que mi hijo mejore su autoestima?
Diversos estudios clínicos con niños enuréticos y padres han revelado que la enuresis nocturna, en muchos casos, puede producir aislamiento social, disminución de la autoestima y conflictos familiares.
Se demostró que el tratamiento adecuado permite restablecer la autoestima normal y mejorar las relaciones sociales y familiares.
¿A quien debo consultar por este tema?
Sí, debe consultar al médico si su hijo es mayor de cinco años y todavía moja la cama. Actualmente, no hay razones para postergar el tratamiento de un niño que no controla correctamente la micción. Acudir a la consulta con el médico especialista es el paso fundamental que deben dar los padres para ayudar a sus hijos.
El médico a partir de un diagnóstico adecuado determinará en el caso de ser necesario, el tratamiento a seguir ó su derivación a otro especialista.
¿Vale la pena despertarlos durante la noche?
Suele ser un factor de ayuda en aquellos niños que ya demuestran cierto control nocturno pero no pueden manejar tantas horas de sueño.
Es importante que este hecho no altere la rutina de la casa (Despertarlo una sola vez antes de que el último de la familia se vaya a dormir y/ cuando el primero se despierte).
Es muy importante que el hecho se de con naturalidad y no transmitirle al niño la carga de tener que levantarlo de noche ó por la mañana.
¿Es aconsejable utilizar pañales?
La utilización de pañales no ofrece solución a la enuresis y afecta aún más la autoestima del chico.
Un niño de 6 años que quiere dejar de mojarse no puede ser un bebé “con pañales” y así también le pediremos ciertas responsabilidades mínimas de su edad (control en la toma de líquidos nocturnos, ir al baño antes de ir a dormir, entre otras).
¿Qué hábitos del niño debo verificar y modificar?
Es importante verificar la hora de dormir y de despertar del niño así como su última ingesta de líquidos y el tiempo que transcurre antes del sueño y el momento de la última vez que fue al baño. Por ejemplo, si un niño por razones sociales, familiares o usos y costumbres duerme más de 10 horas, es aconsejable reducir moderadamente las horas de sueño.
También es una buena medida generar una “hora seca”, es decir, un espacio entre la última ingesta de líquidos en la cena y el sueño.
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